Aquel
tan importante primer empleo. Es una incógnita para mí que no sean más las
empresas que quieran ser quienes le den ese anhelado primer empleo a un
inmigrante sueco. Piénsalo, cuan
gratitud sentirías si llegaras a un país y rápidamente se aparece una
oportunidad de empleo y metes un pie dentro de una empresa, empiezas a adquirir
contactos, quizás un sueldo mediocre pero una oportunidad de ser visto y
desarrollar en el trabajo. Probablemente de aquella gratitud yacería un lazo de
lealtad, de por vida, por aquella compañía, además de que tu le darías
publicidad gratuita y de primera fuente cuando durante toda tu vida contaras
sobre tu primer tiempo en Suecia.
He
visto varias pequeñas iniciativas, pero la mayoría sin sentido. La principal
razón: el practicante inmigrante, recién legado, que reciben las empresas en
estos proyectos, no han coincidido en un plano de lenguaje e idioma. Yo mismo
tuve una experiencia de este tipo con un practicante de Nigeria. Hablaba un
inglés terrible y nada más que su propio idioma, que nadie en la empresa sabía
hablar. No tenía sentido! La comunicación era imposible y aunque el chico
seguramente era brillante, no podíamos conseguir nada- nosotros con él y él sin
poder contribuir con nada devuelta.
La solución
es obviamente lograr una combinación acertada con los “recién llegados” con un
supervisor en la empresa que hable el mismo idioma. De todas maneras es mas
rentable para todos y en todos los aspectos- comerciales como humanitarios, que
yo quien hablo español tenga a un practicante Boliviano y que Zanyar quien es
curdo, fuese supervisor de un recién llegado curdo-soraní, en que los tengan
rebotando de lugar en lugar sin poderse hacer entender, y seguir simplemente
porque la oficina de empleos lo requiere.
Si
fuera distinto podríamos conversar con ellos, ayudarles de manera sería a
ampliar su red de contactos. Podrían tener labores con sentido y contribuir de
verdad.
Lo
mejor es que es fácil de hacer! Si es que la oficina de empleo no copera, hazlo
tu mismo. Averigua qué idiomas hablan tus jefes o empleados y pregúntales si
les vendría bien un ayudante en práctica. Pídeles que escriban un pequeño
anuncio, imprímelo en dos a4 y pégalos en el campamento de refugiados mas
cercano o quizás en la oficina de migración. Y Voila!