viernes, 19 de abril de 2013

El primer empleo


Aquel tan importante primer empleo. Es una incógnita para mí que no sean más las empresas que quieran ser quienes le den ese anhelado primer empleo a un inmigrante sueco. Piénsalo,  cuan gratitud sentirías si llegaras a un país y rápidamente se aparece una oportunidad de empleo y metes un pie dentro de una empresa, empiezas a adquirir contactos, quizás un sueldo mediocre pero una oportunidad de ser visto y desarrollar en el trabajo. Probablemente de aquella gratitud yacería un lazo de lealtad, de por vida, por aquella compañía, además de que tu le darías publicidad gratuita y de primera fuente cuando durante toda tu vida contaras sobre tu primer tiempo en Suecia.

He visto varias pequeñas iniciativas, pero la mayoría sin sentido. La principal razón: el practicante inmigrante, recién legado, que reciben las empresas en estos proyectos, no han coincidido en un plano de lenguaje e idioma. Yo mismo tuve una experiencia de este tipo con un practicante de Nigeria. Hablaba un inglés terrible y nada más que su propio idioma, que nadie en la empresa sabía hablar. No tenía sentido! La comunicación era imposible y aunque el chico seguramente era brillante, no podíamos conseguir nada- nosotros con él y él sin poder contribuir con nada devuelta. 

La solución es obviamente lograr una combinación acertada con los “recién llegados” con un supervisor en la empresa que hable el mismo idioma. De todas maneras es mas rentable para todos y en todos los aspectos- comerciales como humanitarios, que yo quien hablo español tenga a un practicante Boliviano y que Zanyar quien es curdo, fuese supervisor de un recién llegado curdo-soraní, en que los tengan rebotando de lugar en lugar sin poderse hacer entender, y seguir simplemente porque la oficina de empleos lo requiere.

Si fuera distinto podríamos conversar con ellos, ayudarles de manera sería a ampliar su red de contactos. Podrían tener labores con sentido y contribuir de verdad.

Lo mejor es que es fácil de hacer! Si es que la oficina de empleo no copera, hazlo tu mismo. Averigua qué idiomas hablan tus jefes o empleados y pregúntales si les vendría bien un ayudante en práctica. Pídeles que escriban un pequeño anuncio, imprímelo en dos a4 y pégalos en el campamento de refugiados mas cercano o quizás en la oficina de migración. Y Voila!