Estoy
pasando unas semanas en Las Palmas de Gran canaria, absorbiendo una cultura que
antes no conocia y que por ahora me resulta muy acogedora. Estoy en el norte en
la zona del puerto lejos del turismo masivo del sur, y despues de haber vivido
tambien esos complejos tan extraños de zonas “plasticas” sin alma esto es
superinteresante.
Ver,
oir contar de y leer sobre Las Palmas me ha traido algunos pensamientos, de los
cuales uno se me engancho fregando platos ahora por la tarde. Justo antes de
partir de Suecia tuve una reunion con mi editora de un informe que estoy
planeando, sobre mitos que hay en Suecia relacionados con “el programa del
millon”, lo que es en Suecia las zonas que hospedaron a los inmigrantes a
partir de los años sesenta-setenta y que pasado medio siglo en vistas del mundo
de alrededor son algo totalmente diferente a lo que vemos y sentimos nosotros
los que hemos crecido en estas zonas. De eso ya os contare mas en general. Pero
una de las cosas que se me pegaron de la charla con mi editora era un
comentario sobre lo que hablamamos como el mito de que la gente se quiere
mezclar. Ojo que los mitos que discutimos algunos son mitos y otros mitos que
son realidad tambien asique nada esta claro. Pero lo que me comento es que en
las ciudades que se han creado en tiempo moderno por naturaleza han surgido y
sobrevivido zonas dominadas por un grupo etnico, o cultural, como lo quieras
llamar. Los barrios chinos, italianos et cetera en Estados unidos fue el
ejemplo que me dio mi editora, que tambien es arquitecta y trabaja para una
fundacion que investiga temas de arquitectura y el planeamiento fisico de
nuestro mundillo.
Ahora
estando en Las Palmas, tambien una ciudad fundada hace relativamente poco
tiempo, aunque mas que las de Estados unidos, tambien veo que hay el mismo
fenomeno, principalmente con zonas coreanas y indias. Interesante.
En
Suecia siempre he extrañado un poco a la gente diciendo que para mi la
segregacion en ese sentido no tiene peligro. Y la muchas de las investigaciones
que se han hecho en Suecia y otros paises muestran justamente eso, que hay
zonas donde un grupo etnico se ha concentrado, donde ese grupo sale mejor
parado. Por lo tanto, en si no es un problema. Una investigacion interesante
que se hizo el año pasado en Suecia trata el tema tambien y viendo una
coincidencia es que una concentracion de inmigrantes en si no da necesariamente
un resultado mas positivo, pero una concentracion de inmigrantes del mismo
grupo, si. Asi tenemos algunos ejemplos en Suecia de curdos en la region de
dalarna y sirianos en el sur de Estocolmo, por ejemplo. Pero no muchas. La idea
sueca ha sido, de una manera casi obsesionada, que todo dios se mezcle y de esa
manera alcanzar la integracion y la felicidad.
Yo
siempre lo he visto muy claro: da igual donde viva la gente. No significa que
tenga impacta real solo porque los periodicos y los noticiarios tengan facil
montar una imagen impactante de que una zona esta claramente dividida en por
ejemplo una mitad donde la mayoria es inmigrante o hijos de inmigrantes, “y al
otro lado de la carretera/el rio/etc es todo lo contrario”.
Lo
que importa son dos cosas: que la gente viva donde viva reciba la misma
informacion sobre sus derechos y los servicios que le pertenecen como
ciudadano. Que vivas donde vivas tengas el servicio publico sea igual de bueno.
Y que no por vivir en una cierta zona tengas menos posibilidades de conseguir
un trabajo. Esto ultimo es lo unico que importa para conseguir la famosa
integracion – ya que las relaciones no las creas unicamente en tu patio o en tu
casa, tu conexion con el mundo va via el trabajo y las relaciones que creas
ahi. Ahi es donde es importante mezclar a la gente. Luego donde tu como
ciudadano te toque o eligas vivir, es otro tema, que para mi, es mucho menos
importante.
Aún
asi, los efectos que comento aqui arriba existen: por vivir en una zona mixta o
con un alto porcentaje de inmigrantes, te puede tocar peor servicio publico,
muchos quedan desinformados sobre cosas basicas y lo peor de todo: tu codigo
postal te priva de muchos trabajos. Lo cual es un desastre, y algo que hay que
ir trabajando mas que poco a poco, de mucho en mucho. Que estamos en el siglo
21, vamos.